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La fiebre es ese indicador que nos indica que algo no va bien, y hay que tomarla muy en serio sobre todo en el caso de los niños, esperamos que esta guía te ayude a interpretarla y los pasos para controlarla.

Rango Normales de Temperatura
 
La fiebre es un mecanismo de defensa del organismo que hace que disminuya el crecimiento bacteriano y facilite la llegada de elementos defensivos (glóbulos blancos) a la zona de la infección. Cuando la temperatura normal del cuerpo es rebasada, decimos que tenemos fiebre.
Axila
34.7-37.3 ºC
Oral
35.5-37.5 ºC
Rectal
36.6-38 ºC
Oído
35.8-38 ºC

¿Pero cuáles son los niveles normales de temperatura? De 36.7 ºC a 37ºC, pudiendo aumentar de 3 a 5 décimas en la boca y de 5-10 décimas en el recto. Las temperaturas mayores se localizan en el recto y el oído.

Este rango normal varía de una persona a otra y puede oscilar dependiendo de sí se ha comido recientemente o si se ha practicado algún ejercicio, por lo que conviene tomar la temperatura transcurridos 30 ó 60 minutos.

El rango normal de temperatura disminuye con la edad, siendo en los lactantes mayor en 1ºC.


¿Qué nos dice la fiebre?

La fiebre es como la luz roja de nuestro organismo que se activa ante cualquier infección. El organismo responde con un ascenso de la temperatura y un incremento del metabolismo. Una alta temperatura provoca una dilatación de los vasos sanguíneos que transmite el calor a la piel.

Entre las causas de la fiebre están las enfermedades infecciosas, insolaciones o golpes de calor (cuando la temperatura ambiente es excesiva no se produce la evaporación), una causa hormonal (como hipertiroidismo, tireotoxicosis, feocromocitona), esfuerzos musculares (deporte, ataque epiléptico, crisis tetánica), hipertermia maligna e intoxicación por salicílicos, etc.

La fiebre puede aparecer acompañada por pérdida de apetito, vómitos o dolor abdominal, irritabilidad, somnolencia excesiva, cefalea intensa, llanto persistente, dolor de garganta, dificultad para respirar, dolor de oídos o dolor al orinar, etc.

¿Qué hacer si tu hijo tiene más de 38ºC?

1. Desnúdalo

Esto es para que pueda liberar el calor que emana el cuerpo, aunque tenga frío. Abrigarlo puede aumentar la temperatura en uno o dos grados.

2. Adminístrale un Antitérmico

Puedes elegir entre ibuprofeno en jarabe (Dalsy, Junifen), paracetamol en gotas o jarabe según la edad (Efferalgan, Apiretal, Termalgin, en gotas o jarabe) o ácido acetilsalicílico (Aspirina), este último siempre y cuando NO haya vómitos o varicela.

Recuerda que los antitérmicos comienzan a ser efectivos transcurrida una media hora aproximadamente después de su administración, y su efecto máximo a las dos horas ("pico de fiebre"), decayendo posteriormente con lentitud hasta llegar a las cuatro horas en que no hay principio activo en la sangre de tu hijo.

Este proceso nos indica que debe distanciarse la toma de los antitérmicos para que no se interrumpa el "pico de fiebre" pudiéndose producir una hipotermia (disminución de la temperatura por debajo de los valores normales), de tal forma que:

  • Si se administra el mismo antitérmico, deben transcurrir 6 horas entre cada toma.
  • Si se administra un antitérmico distinto, pueden pasar 4 entre cada toma.

Si existen vómitos es mejor administrar antitérmicos en forma de supositorios.

3. Ofrécele abundante líquido

Esto es para evitar el riesgo de deshidratarse, en tomas pequeñas y frecuentes.

4. Dale una ducha o baño frío

Esto es en caso de que la fiebre persista, y para que a tu hijo no le acuse impresión, puedes abrir el agua templada e ir enfriando la temperatura progresivamente.

5. Acude al Médico


Esto es por que piensa que se pueden producir convulsiones febriles si la fiebre es superior a 40ºC.

Las Convulsiones Febriles

Seis pasos para atajarla

Las convulsiones febriles son contracciones bruscas y descontroladas de los músculos, causados por una fiebre elevada y que coinciden en el inicio de la enfermedad.

Tienen una duración variada, que suele oscilar entre 1 y 10 minutos y durante ellas el niño puede perder el conocimiento.
Suelen ser inocuas si se tratan a tiempo, y normalmente estos ataques suelen remitir a la edad de 5 ó 6 años.

1. Es muy importante mantener la calma.
2. Estirar al niño sobre un lado de su cuerpo y en una posición estable.
3. Quitarle cualquier prenda de ropa que pueda apretarle o incomodarle
4. No cojas en brazos al niño durante la convulsión
5. Es importante bajarle la fiebre cuanto antes, por lo que deberás desnudarlo y darle con paños empapados de agua fría o con una esponja.
6. Llévalo siempre al médico, con carácter urgente.

Fecha última Inserción/Actualización: 17/04/2013

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